Costa del Sol: Salvaje y Salada
Los acantilados de Maro son una anomalía geográfica que solo se permite el Mediterráneo. Cascadas de agua dulce que caen directamente sobre el mar, algo que quizá esperarías ver en Islandia o Escocia, pero ¿con este clima y a pie de playa? Eso ya es otra historia.
Otra sorpresa de esta costa es que se ven delfines tan cerca de la orilla que a veces parece que vienen a juzgar tu técnica de nado. No están ahí por nosotros, están ahí porque es uno de los ecosistemas más salvajes que quedan, aunque tengas un beach club a diez minutos.